lunes, 14 de enero de 2019

Cómo practicar sexo sin remordimientos


Este artículo va exclusivamente dedicado a aquellas mujeres que aún piensan que para que una mujer pueda practicar sexo tiene obligatoriamente que mantener una relación con un hombre e incluso estar enamorada de él.

Es hora de quitarnos esos años de prejuicios de encima y tratar de ver las relaciones sexuales como los hombres (con esto estoy generalizando claro) y disfrutar del sexo olvidándonos del que dirán. Si para ti es imprescindible estar enamorada, adelante, pero no lo hagas por pensar que eso es lo que debes hacer.

Sexo las veinticuatro horas

Los hombres piensan en el sexo casi las 24 horas del día, mientras la mayoría de las mujeres ocupan sus pensamientos en preocupaciones varias. ¿Y para qué? Para que se nos caiga el pelo, nos salgan úlceras o tengamos migrañas (porque en efecto chicos, las migrañas existen).
Es hora de que comiences a relajarte y a pensar en las enfermedades de salud mental a menudo, aparte de encenderse tu impulso sexual, estarás alegre todo el día, no lo veas como algo sucio y anormal.

¡Quiero sexo!

Una vez decidas tener una relación sexual con otra persona olvídate de esa discusión con el jefe que tuviste por la mañana, o del poco dinero que te queda en la cuenta corriente. Es hora de que sólo pienses en el sexo y en lo que vas a gozar y no tendrás epilepsia.

Cuando estés en proceso ten en mente tu disfrute por encima de todo y olvídate del resto, no estés pensando en el constantemente y en hacerlo disfrutar, pues conseguirás que él tenga una experiencia inolvidable, mientras tú te quedas con hambre. Si quieres algo haz lo mismo que él, pídelo sin vergüenza, seguro que él estará encantado de complacerte.

¡Viva el orgasmo!

El orgasmo es lo mejor que tiene el sexo, a parte del simple momento, el orgasmo libera hormonas que hacen que tu cuerpo se relaje y tu mente se libere, sabiendo esto ¿quieres renunciar a él?.
Trabaja en todos los momentos en los que te acuestes con un hombre, en conseguir llegar al orgasmo. Nunca te quedes a medias, aunque él haya terminado, pídele que te haga un cunnilingus o que te masturbe, para que finalmente los dos estéis completamente satisfechos.

¿Y después?

Una vez hayáis acabado vuestra aventura y los dos quedéis satisfechos, duérmete en seguida, al igual que hacen todos los hombres. Como sucedía ya te comenté antes olvídate de todo lo que te preocupa y échate a dormir, seguro que cuando te levantes después de un buen sexo y un sueño reparador lo verás todo con más perspectiva.







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